viernes, 10 de febrero de 2012

Textos para tercero de Bachhillerato

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DISEÑAN EL PRIMER HOSPITAL BIOCLIMÁTICO DE ARGENTINA
Publicado el 11.10.2011.
Investigadores de la Universidad Nacional de Salta diseñan el primer hospital bioclimático de Argentina.
El edificio térmico y eficiente, se ha desarrollado a partir de la aplicación de estrategias constructivas y de un software de simulación.
Autor Raúl Martín Vargas.
Fuente InfoUniversidades | DiCYT.
Investigadores y arquitectos de la Universidad Nacional de Salta han diseñado un edificio térmico energéticamente eficiente a partir de la aplicación de estrategias constructivas y la utilización de un software de simulación. El objeto es disminuir el consumo de energía convencional empleado en la calefacción del hospital materno-infantil mediante el aprovechamiento de la energía solar en Susques, una localidad de la Puna jujeña. Se trata del único nosocomio de estas características a una altitud de más de 3.600 metros sobre el nivel del mar.
El Instituto de Investigación en Energías No Convencionales (INENCO), que desde 1974 trabaja en investigaciones en el campo de energías renovables y no contaminantes, ha participado en un proyecto por el que se diseñó y construyó un hospital materno-infantil bioclimático en la localidad de Susques, provincia de Jujuy. Esta ciudad de la Puna contaba con los más altos índices de mortalidad materno-infantil del país. El edificio, moderno y funcional, emplea la energía solar para su calefacción.
Para desarrollar el proyecto fue necesario trabajar con la energía producida por el sol y recogida en forma artificial. Para ello, se aprovecha la radiación que llega como un flujo de energía en forma de ondas electromagnéticas a través de distintos dispositivos llamados colectores. Si bien este recurso es abundante, su aprovechamiento depende de la ubicación geográfica. El doctor Luis Saravia, uno de los artífices de la creación y desarrollo del INENCO, ha afirmado que “Argentina dispone, en buena parte del territorio, de niveles interesantes de energía solar. En particular, las regiones andinas y subandinas, desde Jujuy a Neuquén poseen valores muy significativos”.

Alejandro Hernández, investigador del Instituto, quien también participó del proyecto junto a la doctora Graciela Lesino, ha explicado a InfoUniversidades cómo se aprovechó la energía solar para la calefacción del edificio. Se colectó la radiación solar en forma pasiva mediante dos estrategias: la primera consiste en aprovechar la radiación solar haciéndola ingresar por las ventanas con vidrios de muy buena calidad óptica, es decir, que tengan la mayor capacidad de transmisión posible. Para ello se coloca un doble vidrio y se crea una cámara de aire estanca que disminuye la pérdida de calor hacia afuera. La otra consiste en construir un muro exterior orientado al norte que sea capaz de colectar y acumular la radiación solar.
Calefacción durante todo el año
La idea era que el edificio fuese calefaccionado durante todo el año por vía solar, debido a que las temperaturas locales son muy bajas. Gran parte del año las temperaturas medias mensuales se ubican por debajo de 0 grados centígrados, con una media anual de -3,1. La localidad de Susques cuenta con una importante radiación solar durante todo el año por las características geográficas propias de la Puna.
El trabajo consistió en diseñar una envolvente edilicia térmicamente adecuada al clima del lugar, esto es, con techos y paredes que minimizan la pérdida de calor desde el interior hacia el exterior a partir de un muro colector acumulador (MCA). El muro de radiación solar se ubica sobre la fachada norte y su superficie externa está pintada de negro para maximizar la colección solar. Además, está protegida del viento para evitar su enfriamiento mediante una doble cubierta de vidrio. Entre esta cubierta y el muro existe una cámara de aire estanco de cinco centímetros de espesor, cuyo objetivo, junto al del doble vidrio, es disminuir la pérdida de calor hacia el exterior.
En el hospital materno-infantil de Susques se construyeron 96 metros cuadrados de MCA, con un espesor de 40 cm de una piedra especial que puede extraerse en la zona. Se dimensionó este espesor para que el desfase entre la temperatura máxima exterior e interior fuera del orden de 6 horas, a fin de disponer dentro del edificio de la energía acumulada en el muro cerca de las 19 horas. Además, se instalaron 23 metros cuadrados de ventanas con doble vidrio para aumentar la colección solar mediante ganancia directa.
En cuanto al material del MCA, se eligió una piedra de muy alta conductividad térmica, conocida como cuarcita, seleccionada luego de evaluar las propiedades térmicas de diferentes piedras de la región. La conductividad térmica es una propiedad física que mide la capacidad de los materiales para conducir el calor. En las paredes exteriores sobre las orientaciones este, sur y oeste, se construyeron muros dobles de piedra cuarcita hacia el exterior y ladrillo cerámico hueco hacia el interior, separados con poliestireno para lograr disminuir la pérdida de calor a través de ellos. Los techos, construidos con chapa galvanizada fueron aislados térmicamente con lana de vidrio de diez centímetros de espesor por el lado interno al edificio.
Software de evaluación
La evaluación del comportamiento térmico del hospital fue realizada por simulación computacional, con el software SIMEDIF desarrollado en el INENCO, una herramienta de diseño y modelización térmica de edificios. SIMEDIF permite simular el comportamiento térmico de edificios con muchos locales sometidos a distintas condiciones climáticas y construidos en cualquier entorno geográfico. Para estos cálculos fue necesario obtener datos medios mensuales de temperaturas ambiente mínimas, medias y máximas para todo el año, con los cuales reconstruir días de diseño de invierno y verano, hora por hora.
Además, fue necesario estimar el recurso solar disponible a través de otro programa informático, desarrollado por el doctor Hernández, llamado GEOSOL que permite estimar la radiación solar en cualquier lugar del planeta para latitudes comprendidas entre el Ecuador y los círculos polares. El programa calculó por el método numérico, hora por hora, la temperatura de cada una de las paredes, pisos, techos, tabiques y del aire interior de cada local del edificio.
Con el apoyo de estas simulaciones, los investigadores modificaron los parámetros de los distintos elementos componentes de la envolvente edilicia, hasta obtener un diseño térmicamente aceptable desde el punto de vista del ahorro energético para su calefacción. Fue así que detectaron la necesidad de calefaccionar el sector central y sur del edificio (que no tienen acceso directo al sol) mediante colectores solares calentadores de aire de flujo forzado con ventiladores.
Con un tercer programa computacional, los investigadores diseñaron y dimensionaron la instalación de estos colectores solares. De esta manera, mediante la incorporación de aislación térmica en la envolvente, la construcción de 96 metros cuadrados de muro colector acumulador, combinados con 23 metros cuadrados de ganancia directa por ventanas y 60 de colectores solares calentadores de aire forzados, se logró un diseño de edificio energéticamente eficiente y de menor impacto ambiental que uno convencional, que aprovecha la energía del sol y que sólo requiere de energía auxiliar para calefaccionar el sector de Neonatología, debido a sus requerimientos térmicos específicos.
El trabajo se hizo en conjunto con los arquitectos Lina Rodríguez y Julio Linares, de la dirección de Arquitectura de la provincia de Jujuy. Así, de la interacción entre arquitectos y solaristas surgió el primer hospital bioclimático del país, proyecto que fue declarado de interés por el Senado de la Nación en 2004. El edificio funciona desde hace tres años.
Fuente
InfoUniversidades | DiCYT.


Nueva terapia con perros para adolescentes con enfermedad mental
http://www.consumer.es/web/es/salud/atencion_sanitaria/2012/01/15/206046.php
Una terapia asistida con perros mejora actitudes de la personalidad, el control de impulsos y la aceptación de la frustración en adolescentes con enfermedad mental grave
Ser adolescente no es tarea fácil y menos aún si se padece un trastorno mental severo. Una terapia asistida con perros, pionera en este tipo de pacientes, puede ayudar de manera notable a mejorar la autoestima, así como el control de impulsos y la tolerancia a la frustración, entre otros aspectos de vital importancia en esta etapa.
Por CLARA BASSI
15 de enero de 2012
- Imagen: Sascha Pohflepp - La primera gran crisis del ser humano se registra en la adolescencia, según los expertos. De hecho, la palabra adolescente proviene de adolecer, ya que en esta etapa se acusan muchas carencias de personalidad y tienen lugar diversos cambios en el cerebro. Este órgano madura y no completa su desarrollo hasta la etapa adulta. Su inmadurez explica que los adolescentes tengan un comportamiento más impulsivo e irracional que los adultos.
Adolescencia y enfermedad mental
Si a esta complicada época de la vida se le suma el padecimiento de una enfermedad mental, esa primera crisis resulta aún más grave y difícil de superar. Por fortuna, hay fórmulas originales de aproximarse a los adolescentes con problemas mentales y ayudarles a mejorar. Ese ha sido el objetivo de un programa pionero de terapia asistida con perros, impulsado por el Complejo Asistencial de Salud Mental (CASM Benito Menni), para adolescentes con trastornos mentales severos ingresados en este complejo, que gestionan las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón, de Barcelona.
"Conocíamos por referencias los resultados de otras terapias asistidas con animales, como la equinoterapia, y, en concreto, con perros. Sabíamos de sus beneficios y nos decidimos a probarla en adolescentes con trastornos mentales severos, como la esquizofrenia, o de personalidad graves, afectivos graves y con ideaciones suicidas, entre otros", explica Eulàlia Navarro, psiquiatra y coordinadora de la Unidad de Subagudos de Adolescentes del CASM Benito Menni. Esta unidad nació hace dieciséis años y es única en España, es centro de referencia para todo el territorio catalán, con 50 camas en total (25 de la unidad de crisis y 25 de subagudos).

La terapia asistida con perros mejora la incapacidad de sentir placer de los pacientes con enfermedad mental
En pacientes esquizofrénicos ancianos, se había comprobado que la terapia asistida con perros y gatos mejora la comunicación y la realización de tareas cotidianas (como la higiene), la movilidad, el bienestar general y la socialización, según un estudio israelí liderado por Yoram Barak y publicado en 'The American Journal of Geriatric Psychiatry'. También se sabía que la terapia asistida con perros mejora un síntoma de la esquizofrenia y otros trastornos mentales llamado anhedonia (incapacidad de sentir placer, satisfacción o bienestar ante los estímulos tenidos por placenteros), de acuerdo a otro estudio de Inbar Nathans-Barel, de Haifa (Israel), publicado en 'Psychoterapy and Psychosomatics'. Ambos trabajos son solo una pequeña muestra de los beneficios de estas terapias en los enfermos mentales.
De la terapia para enfermedad mental a la exhibición canina
La iniciativa de probarlas en adolescentes con problemas mentales surgió del grupo Positivascan, que aportó los animales. El programa, que ya cuenta con dos ediciones, consta de diez sesiones (nueve de formación y una de exhibición) de 45 a 60 minutos, que incluyen teoría y 30 minutos de trabajo directo con los perros. El grupo de participantes estuvo integrado por doce pacientes que se inscribieron de forma voluntaria, tras una valoración de su terapeuta, previa información a sus padres y la firma de un consentimiento informado.
Según Navarro, se marcaron varios objetivos terapéuticos: favorecer el trabajo en equipo y la asunción de responsabilidades personales y colectivas; potenciar las habilidades y capacidades personales, el respeto a los demás, a las reglas del juego y normas establecidas; trabajar la aceptación de la frustración y el control de impulsos, aspectos cruciales en la adolescencia, porque puede que se hayan perdido o que aún no se hayan ejercido; fomentar el ejercicio físico e inculcar el respeto a los animales.
Por su parte, Positivascan impartió lecciones teóricas y prácticas sobre cómo establecer un vínculo entre personas y perros: cómo tratarlos y aproximarse a ellos (por qué lado y cómo controlarlos, sobre todo, cuando se acerca otro perro), cómo jugar con ellos, premiarlos y relajarlos. Los pacientes también aprendieron a utilizar el clicker, un aparato de adiestramiento para controlar los tiempos de los canes.
El objetivo final de las sesiones de entrenamiento fue que los participantes diseñaran un circuito de "agility" (gincana para perros en la que estos deben superar varios obstáculos bajo las indicaciones de un guía). Para ello, debieron aprender a guiar a los perros para superar cada obstáculo por separado y después, de forma encadenada, hasta completar el circuito. Lo hicieron de forma individual y en equipo y, al llegar a la décima y última sesión, realizaron una exhibición donde mostraron todo lo aprendido.
¡PRUEBA SUPERADA!
Todos los objetivos terapéuticos que se fijaron en la terapia asistida con perros para adolescentes enfermos mentales se cumplieron, destaca Eulàlia Navarro. Además de los objetivos generales planteados para todo el grupo, cada paciente tenía unos individuales que debía conseguir y que se fijaron según el PTI (Plan Terapéutico Individual) y sus terapeutas. "Nuestro objetivo no era mejorar los síntomas de la enfermedad, sino ciertas actitudes de la personalidad, el control de impulsos y la aceptación de la frustración. Hay que tener en cuenta que, en los adolescentes y enfermos mentales, las áreas cognitiva y afectiva están muy afectadas por la enfermedad y observamos una mejora con esta terapia", declara Navarro.
El trabajo en equipo también resultó muy positivo: entre ellos se hacían comentarios, valoraciones y puntuaban al resto. E igual de efectivo fue el vínculo que se fraguó con los animales. Aunque la mayoría de los participantes nunca habían tenido un perro y mucho les temían, fueron capaces de establecer una relación afectiva con estos animales. Incluso, una participante consiguió que sus padres le compraran un perro y otros solicitaron ser voluntarios en un trabajo con estos animales.


El Dorado.
Andrés Fernández
"Mundo curioso... Mundo sencillo..."
El Dorado. A lo largo de toda la historia, el hombre solo ha podido extraer de las entrañas de la tierra unas 500.000 toneladas de oro. El oro es un metal brillante, maleable y estable, lo que, añadiendo su belleza, le han convertido en unidad de valor desde hace milenios. El poeta griego Píndaro, aludiendo al efecto que en los hombres tiene este metal, escribió:
“El oro es hijo de Zeus. Ni la polilla ni el óxido lo devoran, mas él devora la mente humana”. Y este efecto devorador de la mente humana es la que ha provocado la gran cantidad de “fiebres de oro” que se han sucedido durante toda la historia. Son innumerables los delitos, guerras, genocidios y toda clase de barbaridades que se han cometido en su procura.
Son incontables las historias de personas que han dejado todo, inclusive su propia vida, en pos del sueño de poder tenerlo todo, de poder comprarlo todo. Los más grandes conquistadores de la historia iniciaron sus hazañas con esta finalidad.
El comienzo de la leyenda
Desde Cristóbal Colón en adelante, cada una de las sucesivas expediciones europeas tenían como finalidad el hallazgo del tan ansiado oro. No escaparon a esta fiebre ni siquiera los monarcas de la vieja Europa, los que financiaron la mayoría de las expediciones al Nuevo Mundo con esa finalidad. Los registros históricos demuestran que las coronas de España, Portugal, Francia e Inglaterra dieron especial importancia a aquella clase de expediciones.
Debido al enorme riesgo que significaba por aquellos días esa clase de viajes, es evidente que quienes los realizaban eran aventureros cuya única meta era la de enriquecerse fácilmente, y que no repararían en los medios para conseguirlo. Es de esta forma que comienza la exploración del nuevo continente.
En 1530, tan solo 38 años después del descubrimiento de América, las expediciones españolas se adentraron en territorio de la actual Colombia fundando poblaciones y sometiendo a las tribus locales. Gonzalo Jiménez de Quesada y Sebastián de Belalcázar, fundadores de la ciudad de Bogotá, se enteraron de una leyenda local en la que una antigua tribu, probablemente los Chibchas, ungían a su nuevo rey con una ceremonia especial.
Esta ceremonia consistía en revestir al heredero con polvo de oro habiendo revestido su cuerpo previamente con lodo, construir una gran balsa en la que se embarcaba el futuro rey con cuatro de sus principales jefes y una gran cantidad de ofrendas en oro en un lago profundo. Cuando el nuevo rey llegaba al centro del lago, arrojaba al fondo del mismo las ofrendas y se bañaba en él, de forma que el polvo de oro que revestía su cuerpo también fuera ofrendado.
Otra leyenda sobre El Dorado está relacionada con el imperio incaico, el más rico y mejor organizado de América del Sur. Cuando llegaron los conquistadores, ocuparon la capital y apresaron al Inca Atahualpa. Dice la leyenda que, cuando algunos súbditos del Inca se enteraron de la caída de su rey, tomaron la mayor parte del tesoro del imperio y lo arrojaron al fondo de un lago.
La búsqueda
El relato de la ceremonia de asunción del nuevo rey habría sido recogido de primera mano, interrogando a indígenas que habrían visto la última ceremonia realizada, por un cronista español en 1536. A partir de allí, el mito indígena se fue transformando en su transmisión oral, hasta llegarse a decir que el rey ungido de esta forma era el gobernante de una ciudad donde todo, hasta los más elementales utensilios, eran fabricados en oro puro.
De allí en más, una gran cantidad de aventureros, acicateados por la sed de oro, se internaron en muchas regiones americanas en busca del mítico reino de oro, el país del Hombre de Oro. Muchos de estos hombres dejaron sus vidas y muchos otros se arruinaron en la búsqueda.
El lago habría sido identificado como el lago Guatavita, un cráter profundo lleno de agua y rodeado de densa selva. En 1580, un comerciante de la recientemente fundada ciudad de Bogotá, habría intentado drenar el lago construyendo un canal con la mano de obra esclava de cientos de indígenas. El intento fracasó al derrumbarse el canal y costar la vida de cientos de trabajadores. De todas formas, algunos metros habrían sido restados a la profundidad del lago, dejando a la vista algunos tesoros, aunque no comparables con los tesoros míticos.
El Dorado incaico y su actual búsqueda
Mas realista y mejor documentada aparece la búsqueda de una ciudad Inca más rica que el propio Cuzco. Documentación recientemente hallada en los archivos del Vaticano hacen referencia a una solicitud hecha por los Jesuitas y aceptada por el Papa, de buscar y convertir a la Santa Fe a una ciudad escondida en la selva peruana llamada por los indígenas Paititi. Dicha ciudad habría sido fundada por Inkari, el mítico fundador del imperio Inca.
Muchos investigadores creen en la existencia de dicha ciudad. Muchos de los secretos incas permanecen ocultos, como Machu-Pichu estuvo oculta por siglos. La inaccesibilidad de la región, con una muy densa selva, llena de caudalosos e intransitables ríos, enormes precipicios e insondables pantanos.
Choquencacha es la última ciudad incaica hacia oriente. Es una ciudad que posee grandes ruinas del imperio de los Incas. Más al oriente de esta ciudad, se encontraría Paititi. Adentrándose en la selva, expedicionarios encontraron una serie de extrañas formaciones piramidales, a las que llamaron “pirámides de Paratoari”, pero no pudieron determinar si se trataba o no de formaciones naturales.
Aún hoy, nuevas expediciones arqueológicas continúan hallando ruinas en la selva que rodea al río Madre de Dios, lo que permite continuar alentando la posibilidad de que Paititi, posiblemente El Dorado, exista en algún rincón de la selva peruana. Algunos exploradores, empleando modernas técnicas, han informado que hallaron un lago con extrañas e intrincadas cavernas sumergidas, donde posiblemente se hallen los tesoros escondidos por los Incas. Pero su exploración es muy difícil, por lo que es posible que pasen varios años antes de que se puedan tener noticias acerca de este posible descubrimiento.
De todas formas, los modernos buscadores de El Dorado continúan la incesante búsqueda que lleva ya quinientos años.


Factores psicológicos que intervienen en el desarrollo del cáncer y en la respuesta al tratamiento
J.P. Arbizu
Servicio de Oncología. Hospital de Navarra. Pamplona

INTRODUCCIÓN
Desde el inicio de la historia de la medicina, el "padre de la medicina", Hipócrates, menciona en sus escritos la influencia del cuerpo sobre la parte anímica, y la del alma sobre el cuerpo, señalándose una atención especial al medio ambiente social como factor etiológico de la enfermedad. Galeno fue el primer autor que consideró la influencia de la personalidad en el cáncer. En su tratado sobre los tumores De tumoribus señaló que las mujeres "melancólicas" eran más propensas que las "sanguíneas" a tener un cáncer de mama. Desde entonces la relación y vinculación clínica entre tres variables, personalidad-estrés-cáncer es frecuente en los tratados de medicina.
La psicooncología es una disciplina que aplica la psicología en una enfermedad como el cáncer y se desarrolla en diferentes áreas: prevención, asistencia, docencia e investigación. El modelo "biopsicosocial" de salud se está aplicando tanto en la investigación como en la asistencia. Son múltiples las investigaciones, dentro de la psicooncología, que intentan demostrar la influencia de aspectos psicológicos en la aparición y desarrollo del cáncer. El contenido de estas investigaciones suele ser personalidad y cáncer, estrés y cáncer, terapia psicológica y mayor supervivencia. A pesar de los problemas metodológicos que tienen muchas de estas investigaciones y que los resultados obtenidos todavía no son concluyentes, los datos señalan cada vez con mayor rigor que diferentes variables psicológicas se encuentran asociadas tanto en la aparición como en el desarrollo del cáncer.
Asimismo está aceptado que el comportamiento humano determina un gran número de cánceres, de forma que en un 80% de ellos se da una contribución ambiental que determina su aparición o curso. El cáncer podría evitarse en gran medida si se modificaran los patrones de conducta.
CONDUCTA Y CÁNCER
La prevención del cáncer cobra cada día mayor importancia. El control de hábitos de riesgo y la adopción de estilos de vida saludables pueden salvar más vidas que todos los procedimientos de quimioterapia existentes1. Entre los hábitos de conducta relacionados con el cáncer se encuentran: la exposición ambiental a carcinógenos, tales como el tabaco, el alcohol, la ingesta de dietas ricas en grasas y bajas en fibras, exposiciones solares, así como la combinación de estos factores. En concreto, el tabaco causa el 30% de todos los cánceres (80% de los cánceres de pulmón)2. La educación para la salud es fundamental para la adquisición de hábitos de salud que prevengan la aparición del cáncer. Es popular el decálogo europeo contra el cáncer promovido dentro del programa Europa contra el cáncer (Tabla 1). Este programa comenzó durante la cumbre de la Comunidad Europea celebrada en Milán en el año 1985. Uno de sus objetivos principales es educar a la población en hábitos de salud y reducir la incidencia de cáncer.

El apoyo social también va a ser un predictor del estado de salud y de la mortalidad, así como de la adaptación ante acontecimientos estresantes, ya que las personas que tienen pocos o escasos lazos sociales presentan menor frecuencia de conductas preventivas, llegan con un nivel más avanzado de enfermedad, presentan menos adherencia al tratamiento y el impacto de la enfermedad es mucho más estresante3.
ESTRÉS Y CANCER
El estrés puede afectar al inicio o curso del cáncer, generando cambios biológicos propios de la respuesta de estrés y con cambios en las conductas de salud o estilos de vida que pueden predisponer a la enfermedad. Ante los efectos del estrés las personas pueden llevar a cabo conductas altamente perjudiciales para la salud como el tabaco, el alcohol, los patrones de alimentación inadecuados, el rechazo de tratamientos médicos, etc.
El efecto supresor del estrés emocional en la función inmunológica y en la susceptibilidad a la enfermedad es uno de los aspectos más estudiados de la psiconeuroinmunología. Las células neoplásicas se desarrollan y proliferan con una estructura diferente a la normal, mostrando en su organización histológica una serie de características que las hace claramente distintas del resto y patológicas. Un posible papel del sistema inmunológico, en la defensa contra el cáncer, sería precisamente la capacidad de reconocer estas células anormales en las cuales han ocurrido esta serie de cambios y eliminarlas antes de que el tumor pueda desarrollarse. Existen unas células llamadas NK (natural killer) cuya actividad citotóxica se manifiesta ante diferentes tumores y es importante dentro del mecanismo de destrucción tumoral4. Investigaciones sobre humanos ofrecen la evidencia de factores psicosociales y medioambientales, incluidas las experiencias de estrés agudo y crónico, como inductores o asociados con funciones inmunes alteradas5. Como acción determinante, el estrés modifica la dinámica neuroendocrina y, por tanto, puede afectar las condiciones y comportamiento inmunes del organismo. Varios autores han analizado los efectos de la relajación en el sistema inmune de pacientes oncológicos, concluyendo que un entrenamiento continuado en relajación afecta positivamente a parámetros inmunológicos en un grupo de pacientes con cáncer de ovario que reciben quimioterapia6. En un grupo de pacientes con cáncer metastásico, el entrenamiento en técnicas de relajación durante un año produce cambios significativos en varias medidas de inmunocompetencia7.
Además determinadas células del sistema inmune secretan ellas mismas péptidos, algunos de los cuales son precursores de neurotransmisores, con lo que se establece una comunicación bidireccional entre el Sistema Nervioso Central y el Sistema Inmune. Algunos autores8 han encontrado relación entre niveles altos de estrés y menor supervivencia.
Sklar y Anisman9 en una completa revisión sobre estrés y cáncer concluyen: "Nuestro punto de vista es, no que el estrés sea la causa del cáncer sino más bien que el estrés, como acontecimiento ambiental con profundos efectos sobre el funcionamiento fisiológico, puede influir el curso de la enfermedad neoplásica. En efecto, el estrés se traduce en cambios biológicos compensatorios para hacer frente a las demandas a las que se ve sometido el organismo. Sin embargo, la movilización focalizada de recursos o su potencial agotamiento incapacita en alguna medida al organismo para luchar con eficacia con las células cancerosas. Dada la relación existente entre los sistemas neuroquímico, hormonal e inmunitario, una perturbación en cualquiera de estos procesos podría incrementar ostensiblemente la proliferación de células cancerosas". Un buen resumen acerca de la relación entre el estrés y el cáncer lo expresan Wayner, Cox y Mackay10 al destacar que:
1. El estrés puede influir sobre la iniciación del cáncer de varias maneras: i. Aumentando la exposición del sujeto a un carcinógeno; ii. Interactuando con los efectos de un carcinógeno; iii. Permitiendo la expresión de un potencial genético latente a través de un cambio en el sistema hormonal.
2. Una vez establecido el proceso neoplásico, algunas reacciones comportamentales al estrés, tales como un aumento en el consumo de tabaco, alcohol u otras drogas o unas estrategias psicológicas deficientes para afrontar los problemas, pueden modificar o interactuar en combinación con el sistema neuroendocrino.
3. El bloqueo de ciertas células inmunológicas, tales como los linfocitos NK, debido a la acción conjunta del estrés y del propio tumor, podría aumentar la probabilidad de que determinadas células precozmente transformadas eludieran la acción de las defensas del organismo.
PERSONALIDAD Y CÁNCER
El posible vínculo entre personalidad y cáncer ha sido abordado de manera sistemática y empírica desde hace unos años. Viendo los estudios en su conjunto emerge una serie de rasgos y estilos de afrontamiento que puede constituir la "personalidad predispuesta al cáncer". Ha sido etiquetada como personalidad "Tipo C" por diferentes autores11,12. Constituye un patrón de conducta contrapuesto al "Tipo A" (predispuesto a la enfermedad coronaria) y diferente al "Tipo B" (tipo saludable). Los elementos que definen más especialmente al "Tipo C" son la inhibición y negación de las reacciones emocionales negativas como la ansiedad, agresividad e ira, y la expresión acentuada de emociones y conductas consideradas positivas y deseables socialmente, tales como, excesiva tolerancia, extrema paciencia, aceptación estoica de los problemas y actitudes de conformismo en general, en todos los ámbitos de la vida. Algunos autores13 retratan a esta personalidad como la "típica buena persona" que está deseando siempre complacer y buscar la armonía en las relaciones interpersonales, así como evitar expresar actitudes y reacciones que puedan ofender a otros, incluso en perjuicio de sus propios derechos y necesidades, con el fin último de no propiciar un conflicto. Otros autores como Grossarth-Maticek y Eysenck14, señalan seis estilos de reacción al estrés. Dos de ellos están muy relacionados con el cáncer:
Tipo 1. Predisposición al cáncer. El sujeto tipo 1 se caracteriza por presentar elevado grado de dependencia conformista respecto a algún objeto o persona con valor emocional destacado para él, e inhibición para establecer intimidad o proximidad con las personas queridas. Son personas que ante las situaciones estresantes suelen reaccionar con sentimientos de desesperanza, indefensión y tendencia a reprimir las reacciones emocionales abiertas. La pérdida del objeto se mantiene como fuente de estrés.
Tipo 5. Racional-antiemocional. Se define por la tendencia a emitir reacciones racionales y antiemocionales. Este tipo de personas suele suprimir o negar las manifestaciones afectivas, encontrando dificultad para expresar las emociones. Debería denotar predisposición a la depresión y al cáncer. Hay predominio de lo racional sobre lo emocional. Otras características de personalidad que se han asociado al cáncer son la presencia de altos niveles de depresión, sentimientos de indefensión y pesimismo15. Green y Shellenberger16 realizan un completo resumen sobre las características de personalidad en pacientes de cáncer (Tabla 2).

TERAPIA PSICOLÓGICA Y EVOLUCIÓN DE LA ENFERMEDAD
Habitualmente las líneas de tratamiento de la psicooncología se desarrollan en las siguientes áreas: prevención, información al paciente, preparación a la hospitalización y al tratamiento, efectos secundarios al tratamiento, dolor, relaciones familiares, fase terminal, entrenamiento al personal sanitario y adaptación general a la enfermedad. Además de estas áreas, se puede buscar otros objetivos con la psicoterapia. Hay diversos estudios que intentan demostrar la influencia de la terapia psicológica en enfermos con cáncer con una mayor supervivencia. Es ya clásico el estudio de Spiegel17 de 1989, desarrollado durante diez años que demuestra que mujeres con cáncer de mama metastásico que recibieron tratamiento psicológico, tenían mayor supervivencia que un grupo control que no recibían este tratamiento.
La publicación de este artículo en Lancet y su posterior comentario en Science18 tuvo una repercusión importante en las futuras investigaciones sobre el tema. Greer y Morris19 en una investigación longitudinal de más de quince años con pacientes con cáncer de mama, encuentran que las mujeres que se enfrentaron abiertamente a su enfermedad o la negaron, en los primeros meses que siguieron al diagnóstico, consiguieron unas tasas de recidivas muy inferiores a las que afrontaron la enfermedad con actitudes depresivas o de aceptación fatalista. Fawzy20 demostró que la intervención psicológica en pacientes con melanoma redujo la tasa de recidivas. Ratcliffe21 señala que el ánimo depresivo en pacientes con enfermedad de Hodgkin o linfoma no Hodgkin es un factor pronóstico independiente para una supervivencia menor. Encontraron una mayor supervivencia en pacientes con buenas relaciones interpersonales que pidieron y recibieron ayuda psicológica y que reconocieron la gravedad de su enfermedad con una buena adaptación. Otros autores22,23, en Australia, han encontrado influencia del afrontamiento psicológico en pacientes con cáncer de mama metastásico y con melanoma metastásico, en una mayor supervivencia. Sin embargo, también se realizan estudios24 en los que no se demuestra la relación entre psicoterapia y mayor supervivencia. Se puede concluir con el comentario que realiza Bayés25 sobre el tema que parece representar la línea de la psicooncología hoy en día: "En el momento actual: a) las intervenciones psicológicas tienen que usarse, siempre que se consideren oportunas, como tratamiento complementario y en ningún caso sustitutorio de las intervenciones biomédicas; b) el objetivo básico de las mismas debe ser siempre la mejora de la calidad de vida del paciente; y c) hay que admitir la posibilidad, tanto en la investigación como en la clínica, de que los factores psicológicos puedan afectar, directa o indirectamente, positiva o negativamente, al curso biológico del proceso neoplásico y al tiempo de supervivencia del enfermo".
CONSIDERACIONES FINALES
Son abundantes en los últimos años las investigaciones que intentan demostrar la relación entre el estrés, personalidad, acontecimientos estresantes y la aparición del cáncer y su evolución. Dentro de la etiología multifactorial del cáncer, los resultados de estas investigaciones parecen señalar la influencia de los factores psicológicos en el cáncer. Sin embargo, es necesario continuar con las líneas de investigación y solucionar problemas metodológicos. No existen estudios prospectivos y los instrumentos de medida deben de ser más fiables. Asimismo hay que ser muy prudentes con la interpretación que se hace de estos resultados. Estas interpretaciones pueden ir al extremo de "causa-efecto", "por haber estado estresado durante un año he tenido un cáncer". No es extraño que, en muchas ocasiones, enfermos de cáncer se sientan culpables por la enfermedad. Si asocian que su estilo de personalidad o su respuesta ante situaciones estresantes han favorecido la enfermedad les puede generar una angustia que influya negativamente en su adaptación. Igualmente se pueden sentir excesivamente responsabilizados en la evolución de la enfermedad. Es bueno que el enfermo colabore en todos los sentidos en su recuperación y se sienta implicado en el tratamiento, pero los enfermos pueden sentirse muy presionados por los familiares, incluso por los sanitarios, por tener una actitud optimista y "poner de su parte" cuando la extensión de la enfermedad o el estado físico ocasiona otro tipo de respuesta. Hay que permitir al paciente responder con sus propias estrategias de adaptación, coherentes a su estilo de personalidad y sin reprimir las emociones que pueda sentir.

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