viernes, 10 de febrero de 2012

Textos para segundo de bachillerato

Los siguientes textos deben imprimirlos por separado para entregar.

Contaminación en la Antártida
Publicado el 31.08.2011.
Proponen medidas para evitar la contaminación en la Antártida
La Antártida está expuesta a un ritmo creciente de contaminación. Por tal motivo, investigadores del Instituto Antártico Argentino (IAA) recomiendan conocer con exactitud los niveles actuales de contaminación, su distribución, su dinámica y la factibilidad de removerlos a través de procesos de biorremediación. Asimismo subrayan la importancia de establecer medidas a nivel internacional que aumenten la seguridad del transporte marítimo Antártico para evitar derrames de combustibles.
Fuente Agencia CyTA-Instituto Leloir.
Buenos Aires, 29.08.2011. La Antártida, uno de los lugares más aislados y menos explorados del planeta, no está exenta del problema de la contaminación, según revela una revisión del tema publicada en la sección Environmental and Coastal Management (volumen 25, Ocean Yearbook.
“A pesar de la ausencia de población humana permanente, las continuas actividades científicas, y especialmente el crecimiento de la pesca y de la industria turística, están exponiendo a la Antártida a un creciente riesgo de contaminación”, afirma el autor principal de la investigación, el doctor Walter Patricio Mac Cormack, director del Departamento de Microbiología Ambiental y Ecofisiología del Instituto Antártico Argentino (IAA).
“En la actualidad las concentraciones de hidrocarburos en los suelos y sedimentos de la Antártida no representan un problema global de contaminación pero si hay niveles importantes en zonas restringidas cercanas a las bases. Sin embargo, la sola presencia de estos contaminantes, aunque localizada, subraya la necesidad de conocer sus niveles con exactitud, su distribución, su dinámica y la factibilidad de removerlos a través de procesos de biorremediación, es decir, mediante el aprovechamiento de las capacidades metabólicas de los microorganismos”, subraya en la mencionada revista el doctor Mac Cormack y sus colegas Lucas Adolfo Mauro Ruberto, investigador del CONICET en el IAA y la UBA, Cristian Leopoldo Vodopivez y Antonio Curtosi también del IAA y Emilien Pelletier de la Universidad de Quebec, en Canadá.

Muestreando una parcela durante un ensayo de biorremediación de suelo contaminado con hidrocarburos en la Base Jubany.
“Los estudios que hemos llevado a cabo en diferentes bases antárticas han mostrado, al igual que lo observado en las bases de otras naciones, que las zonas cercanas a los asentamientos humanos muestran signos de contaminación, siendo la presencia de hidrocarburos alifáticos derivados del petróleo, los más abundantes, alcanzando en la cercanía de los tanques de almacenamiento valores de varios miles de mg/kg, cuando los valores en zonas prístinas pueden estar por debajo del límite de detección del método analítico (menos de 1 mg/kg). También se han identificado hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs), principalmente derivados de los procesos de combustión de materia orgánica. Estos procesos tienen principalmente dos orígenes, por un lado es resabio de las actividades de quema a cielo abierto (actualmente prohibida) de todos los materiales de desperdicio que se realizaba de rutina en las bases antes de que existiera una regulación ambiental clara sobre el tema. Por otro lado, la combustión de los derivados del petróleo, tanto en los generadores eléctricos, como en los diversos tipos de vehículos que se utilizan en Antártida (Unimogs, botes neumáticos, helicópteros y motos de nieve, entre otros) es hoy en día una fuente de HAPs. Asimismo, si bien muchos metales se encuentran en forma natural en el ambiente, variando mucho sus niveles, según la geoquímica de cada región, en algunos casos se han detectado niveles superiores a los normales para una determinada zona . Así, en algunas áreas bajo la influencia de las bases y de la contaminación con combustibles, se detectan niveles elevados de plomo, como herencia de la época en la cual los combustibles los contenían en niveles significativos. También el cromo, derivado de los restos de pintura conteniendo ese metal, se encuentra frecuentemente cerca de los asentamientos humanos, especialmente de aquellos que se establecieron hace más de dos o tres décadas”, afirma Mac Cormack. Y continúa: “Es interesante mencionar que, al menos en base a los estudios realizados en Base Jubany, los HAPs, generados por la actividad humana en suelos costeros, se adhieren a las partículas de suelo y sufren un proceso de migración vertical, favorecido por los procesos de congelamiento y descongelamiento de los suelos, que genera un incremento de dichos contaminantes con la profundidad, hasta alcanzar la zona del suelo que permanece eternamente congelada (permafrost) en donde los contaminantes alcanzan sus niveles máximos”. Aparentemente, los procesos de deshielo y las cada vez más frecuentes lluvias (producto del notorio cambio climático global) arrastran las partículas finas del suelo que yacen sobre el permafrost (con los HAPs adheridos) hasta la cuenca marina cercana, donde los HAPs podrían estar acumulándose en ciertas zonas, determinadas por el régimen de circulación local de corrientes marinas, afirma el investigador del Instituto Antártico Argentino. En esos sitios localizados, la concentración de HAPs alcanzó los 2 mg/kg, que si bien puede considerarse baja en comparación con áreas no antárticas seriamente afectadas (que pueden presentar decenas o cientos de mg/kg), es 10 veces superior a la encontrada en los sedimentos control, lejos del área de influencia de las bases. Y prosigue: “De esta manera, las modificaciones producidas por el cambio climático en Antártida podrían estar inesperadamente relacionadas con factores tan poco esperados como la distribución de los contaminantes en los diferentes ambientes. Se están realizando estudios similares en otras bases como Marambio y Esperanza para averiguar si este fenómeno es un caso particular o, por el contrario, es un proceso general que se repite en los diferentes sitios antárticos afectados por estos contaminantes.
Antártida, continente blanco
La Antártida, junto con los fondos marinos de grandes profundidades, representan los sitios menos explorados del planeta. Este vasto continente, que posee un área total de casi 14.000.000 Km2 es el continente de los extremos: es el más frío (menos de -70ºC en invierno), el más aislado (1000 km de Sudamérica, la masa continental más cercana), el más ventoso (ráfagas de hasta 300 km/h), el más irradiado (por la presencia del agujero de ozono) y el más seco (< de 150 mm anuales de precipitaciones).
“Todo esto hace que la Antártida carezca de una población humana permanente y posea la imagen de una región totalmente prístina y carente de polución. Si bien ese concepto es cierto para gran parte de su inhabitado territorio, las restringidas zonas que se liberan de hielo en el verano (solo alrededor de un 2 por ciento) son el asiento de la mayor parte de la actividad humana (bases científicas y logísticas). Dado que las bases utilizan casi exclusivamente combustibles derivados del petróleo como fuente de energía, estos sitios, muestran el impacto de la contaminación por hidrocarburos, tanto de los derivados directamente del derrame de combustibles, como de aquellos provenientes de su combustión”, afirma el doctor Walter Patricio Mac Cormack, director del Departamento de Microbiología Ambiental y Ecofisiología del Instituto Antártico Argentino.
La Antártida está actualmente regida por el Tratado Antártico, establecido en 1959 y ratificado en 1961. Este tratado, prioriza la actividad científica sobre cualquier reclamo territorial y político. Si bien el tratado no hace referencia directa a la protección del medio ambiente antártico, en 1991 se aprobó en Madrid el “Protocolo de Protección Ambiental al Tratado Antártico”, el cual declara a la Antártida una “reserva natural dedicada a la paz y a la ciencia”. Dentro de sus 6 anexos el protocolo regula y establece normas a sus miembros acerca de la realización de estudios sobre el impacto ambiental de sus actividades (anexo I), establece pautas para la conservación de la fauna y la flora antártica (anexo II), establece normas para la disposición y el manejo de los residuos (anexo III) y para la prevención de la contaminación marina (anexo IV). Además, su anexo V regula la creación de “zonas antárticas especialmente protegidas” (ZAEP) y su anexo VI establece normas y procedimientos ante la generación de daños ambientales en la zona bajo influencia del tratado.
Notable aumento del turismo
La presencia humana en la Antártida se ha incrementado notoriamente durante los últimos 20 años. El mayor incremento se ha registrado en la industria del turismo. Según datos aportados por la Asociación Internacional de Agencias de Viajes que operan en la Antártida (International Association of Antarctic Tour Operators), “el número de turistas que ingresan a la Antártida durante el año se ha incrementado desde poco más de mil a principios de los 90´ a cerca de 40 mil en las últimas temporadas. La mayor parte de estos turistas ingresan en grandes buques, lo cual ha aumentado el riesgo de contaminación marina y de las zonas costeras por derrames de combustible. Ejemplo de este alto riesgo son el hundimiento del MS Explorer en el estrecho de Bransfield en 2007 y los accidentes de los buques Nordkapp en 2007 y del M.V. Ushuaia en 2008”, puntualiza Mac Cormack. Y afirma: “Aunque en menor medida, también las actividades de los buques pesqueros y la presencia de científicos y personal de apoyo logístico se han visto incrementados en los últimos años, con el consiguiente aumento del impacto ambiental sobre los ecosistemas antárticos”.

Ensayo de biorremediación en parcelas en la Base Jubany. Walter MacCormack y su equipo demostraron que microorganismos autóctonos de los géneros Pseudomonas, Stenotrophomonas, Sphingomonas y Rhodococcus degradan hidrocarburos presentes en los suelos de la Antártida.
Estrategias de descontaminación
Actualmente existe una marcada tendencia a tratar de reducir la contaminación por compuestos orgánicos mediante biorremediación. Dicha estrategia de remediación, debe aplicarse en la Antártida haciendo uso de la actividad de los microorganismos del lugar, ya que el protocolo de Madrid relativo al Tratado Antártico prohíbe claramente la introducción de especies no autóctonas para preservar el equilibrio de los ecosistemas locales”, subraya el doctor Mac Cormack.
“Nuestros trabajos a campo con suelos antárticos contaminados nos han mostrado que los suelos que se encuentran contaminados con hidrocarburos en forma crónica (exposición de larga data) poseen una flora bacteriana adaptada a subsistir y proliferar en presencia de estos contaminantes y son capaces de metabolizarlos. Por esta razón, la biorremediación de estos sitios puede hacerse mediante la estrategia de bioestimulación, esto es, mediante el ajuste de la concentración de los nutrientes esenciales para un óptimo crecimiento bacteriano”, explica el investigador.

Micrografía electrónica de barrido de un consorcio bacteriano degradador de hidrocarburos aislado de los suelos de la Antártida.
Mac Cormack y sus colegas han aislado diversos microorganismos capaces de degradar diferentes tipos de hidrocarburos. “Estos microorganismos pertenecen a diferentes grupos taxonómicos, pero resaltan los miembros de los géneros Pseudomonas, Stenotrophomonas y Sphingomonas como aquellos que predominan rápidamente luego de un evento de contaminación y el género Rhodococcus, el cual parece establecerse en sitios crónicos, con larga historia previa de exposición a los hidrocarburos”, puntualiza el biólogo, doctorado de la UBA en el área de Biotecnología Y agrega: “Nuestros estudios revelan que el empleo de estos microorganismos representan una herramienta relevante para reducir el grado de contaminación de los suelos, aun en regiones con condiciones ambientales tan estrictas como las imperantes en el territorio antártico.”
En la actualidad, la necesidad de aplicar procesos de descontaminación, y especialmente de biorremediación en la Antártida está siendo fuertemente impulsada por varias de las partes integrantes que firmaron el tratado Antártico (Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Estados Unidos de América, Francia, Japón, Nueva Zelandia, Noruega, Reino Unido y Sudáfrica, entre otros países). “Conjuntamente con la decisión de aplicar este tipo de técnicas, amigables con el medio ambiente, es imprescindible establecer medidas a nivel internacional, que aumenten la seguridad del transporte marítimo así como las maniobras que se realizan en las bases para el almacenamiento y la distribución de los combustibles en tierra, a fin de reducir el riesgo de eventos de contaminación. Paralelamente a esto, la regulación del flujo de turismo en la Antártida, los sitios aptos de ser visitados y el número de vehículos y de pasajeros permitidos has sido foco de debate en la última reunión de los países firmantes del Tratado Antártico realizada en Buenos Aires en el pasado mes de junio”, concluye Mac Cormack.


Sábanas contra la malaria
http://www.muyinteresante.es/el-tratamiento-contra-la-malaria-mas-barato
Cuando pensamos en animales mortales y peligrosos a todos nos vienen en mente el tiburón, el tigre o las serpientes. Sin embargo, el animal que más muertes produce al año es el mosquito. Para prevenir las enfermedades tropicales transmitidas por este pequeño insecto el Proyecto Scutum ha desarrollado un textil inteligente que reduce notablemente el número de picaduras de mosquito y, por tanto, puede salvar miles de vidas en el tercer mundo.
El objetivo del proyecto estaba claro: evitar las picaduras de los mosquitos, transmisores de enfermedades mortales como la malaria, para reducir el número de muertes. Y lo han conseguido. Según han informado desde Innovatec a Muy Interesante, se ha testado el producto en la India y los resultados han sido satisfactorios en un 80 por ciento de los casos.
Como explican los propios creadores del tejido, "las prendas de ropa estarían hechas de telas microencapsuladas, de modo que evitaríamos de forma natural la picadura del mosquito". Sábanas, pijamas, camisetas, etc. Funcionarían como una especie de escudo contra las picaduras de, por ejemplo, Anopheles gambiae, transmisor de la temida y mortal malaria.
Existen otros métodos para evitar las picaduras, pero, el factor diferenciador de Scutum es su nula toxicidad, ser sencillo y fácilmente transportable. Además, la técnica de fijación utilizada por los investigadores, permite más de 40 lavados sin que el material pierda efectividad. De momento se han desarrollado sábanas para la cama, pues la mayoría de los mosquitos muerden durante la noche, mientras sus víctimas duermen, pero en el futuro "se pretende ampliar la gama de productos ofrecidos, llegando a las vestimentas tradicionales de la cultura india, como: salwars, Kameezes, sarees, etc.
Microencapsulado
La microencapsulación consiste en envolver pequeñas porciones de un material dentro de otro. Este método se suele utilizar cuando se busca liberar ciertos principios activos progresivamente y así prolongar su vida útil. Las micro cápsulas se conforman de una membrana y un núcleo que contiene el elemento (materias activas) que quieren ser liberadas poco a poco.
Hasta el momento el microencapsulado se ha utilizado en detergentes, perfumes, colorantes, etc. El proyecto Scutum ha utilizado los distintos métodos de microencapsulación investigados para desarrollar este textil, incorporando insecticidas no tóxicos que se liberan paulatinamente y eviten la picadura del mosquito transmisor de la malaria.
El objetivo: salvar vidas
El desarrollo textil llevado a cabo, evidentemente, también se puede utilizar en los países desarrollados, aunque el fin último sea únicamente el de evitar un pequeño hinchazón en la piel. Sin embargo, como han explicado desde el proyecto, "el beneficio obtenido de esta comercialización global podría ser utilizado para promover el uso de ropas tratadas en las ciudades más desfavorecidas.
El proyecto Scutum, textil inteligente, se llevó el Premio Muy Innovación en la categoría de Salud frente a otros productos: el antireflejante Crizal Forte de Essilor, el inodoro W+W de Roca y la silla de ruedas virtual motorizada creada por BJ adaptaciones.
La malaria procede del gorila
gorilas-pillaEl parásito que provoca la malaria o paludismo, una enfermedad que infecta a unas 250 millones de personas cada año, se originó en los gorilas, según revela un nuevo estudio internacional que publica la revista Nature.
Hasta hace poco los científicos pensaban que sólo el hombre era portador del parásito Plasmodium falciparum, el más común, el más virulento y el que más muertes provoca de los cinco parásitos de la malaria que se conocen en el hombre. Pero en 2009 los científicos se dieron cuenta de que "ciertas especies de monos, como chimpancés, gorilas o bonobos, eran portadores de tipos de parásitos similares a los de los humanos", explica Eric Delaporte, del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD) de Marsella (Francia). Dado que los trabajos anteriores se basaban en el estudio de un número limitado de primates, los científicos examinaron unas 3.000 muestras de materias fecales recogidas en 57 lugares diferentes de África Central.
Los estudios, iniciados hace unos diez años, cuando se empezó a buscar el origen del virus del sida, mostraron que este parásito no infecta a bonobos y gorilas del este. En cambio, sí se encuentra en los gorilas del oeste (en países como Camerún o Gabón) y los chimpancés.
Por otra parte, una técnica de secuenciación de ADN permitió descubrir que "varios tipos diferentes de falciparum infectaban a los gorilas y que uno de ellos era el antepasado del tipo de P. Falciparum que se encuentra en el hombre", puntualizó Delaporte. Por consiguiente, "los gorilas contagiaron a los hombres y no los hombres a los gorilas".
En trabajos futuros, los investigadores intentarán saber cuándo tuvo lugar la transmisión y si la presencia de P. Falciparum en los monos supone un riesgo, ya que en caso afirmativo los gorilas portadores podrían contagiar a seres humanos en momentos en que la deforestación favorece el contacto entre ambos. Según Martine Peeters, del IRD, los estudios realizados hasta ahora tienden a mostrar que la transmisión del parásito de la malaria tuvo lugar una sola vez. Sin embargo, serán necesarias más investigaciones para corroborar que no hubo otras transmisiones.
El tratamiento contra la malaria, más barato
Aunque se ha probado su eficacia, el tratamiento para la malaria es todavía muy costoso de producir ya que su principio activo se encuentra en baja proporción en la planta que lo produce. Sin embargo, un grupo de investigadores del Instituto Max Planck de Potsdam (Alemania) afirma haber encontrado una solución al problema.
Desde el año 2001, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda el uso de una terapia combinada cuyo principal componente es la artemisina. Este compuesto se encuentra de forma natural en el ajenjo dulce (Artemisia annua) y no se conoce la forma de sintetizarlo eficientemente de forma artificial. El problema es que la proporción de artemisina en la planta es tan pequeña que su extracción encarece muchísimo el tratamiento, factor aún más agravante cuando hablamos de una enfermedad que afecta especialmente a personas con pocos recursos.
Los investigadores del Instituto Max Planck parecen haber encontrado una alternativa. El ajenjo dulce produce en grandes cantidades otro compuesto llamado ácido artemísico que se puede transformar en artemisina. Este proceso es bastante costoso de realizar a nivel industrial con la tecnología disponible, pero los investigadores han ensayado un nuevo método basado en química de flujo que podría ser mucho más eficaz. En esta técnica los compuestos químicos fluyen a través de un tubo delgado envuelto en una fuente de luz de forma que se incrementa mucho su reactividad.
Según la OMS, en el año 2010 murieron 655.000 personas de malaria, un dato preocupante teniendo en cuenta de que se trata de una enfermedad para la que existe tratamiento. Los científicos afirman que en tres meses serán capaces de producir dos kilos de artemisina al día, lo que abaratará mucho los costes de la medicación. Ojalá este avance sirva para que el tratamiento sea mucho más asequible a las miles de personas afectadas cada año por esta enfermedad.


Iguazú. El Parque de los cielos
En el Parque Nacional de Iguazú, todo empezó hace unos 200 mil años, una falla geológica producida en el cauce del río Paraná hizo que la desembocadura del río Iguazú quedara convertida en una inmensa cascada de 80 metros de altura. Está situado en el Hito de las Tres Fronteras entre Argentina, Brasil y Paraguay. Tres balcones en forma de abanico permiten tener una visión esplendorosa de la monumental “garganta del diablo”.
Todo ese sector de tierras indómitas, era considerado como la “Tierra sin Mal”, donde un pequeño grupo de personas tenían una vida semi-sedentaria, o sea, eran agricultores, ceramistas, músicos y hábiles navegantes. Sus armas eran la macana, el arco y la flecha que eran usadas para la guerra y la caza. Ellos practicaban la poligamia, sus casas eran denominadas malocas, tenían forma rectangular que podían llegar a medir 50 metros de largo donde podían vivir más de 50 familias, pero bajo las órdenes de un jefe. Tenían una vida en completa armonía con la naturaleza, no la explotaban, sino que la dejaban (a la tierra) descansar, por eso iban de lugar en lugar.
Un día todo cambió, en el año 1609 llegaron las llamadas misiones Jesuíticas, quienes en contraposición a la radicalidad de los conquistadores, ellos impusieron un sistema pacífico de evangelización más importante de toda la región, las cuales tuvieron el nombre de las misiones jesuítico-guaraníes. Conformaron 30 pueblos donde desarrollaron destrezas artísticas, además se construyó la primera imprenta de Latinoamérica donde generó un fenómeno cultural en toda Sudamérica. Los aborígenes no resistieron la presencia, debido a que no había explotación ni esclavismo, sino un camino distinto de ver el mundo.
En 150 años, los 30 pueblos estuvieron distribuidos en los países actuales de Argentina, Brasil y Paraguay. Eran comunidades prósperas, donde tenían una economía basada en el cultivo de la tierra, la ganadería, las actividades extractivas y las manufacturas comerciables, que obedecía a un sistema mixto de propiedades comunitarias y privadas, por ejemplo, el tupambaé (propiedad de Dios) y el abambaé (propiedad de los hombres). Pues la presencia jesuítica aportó al desarrollo artístico, consolidando el estilo barroco misional que caracterizó a la arquitectura, imaginería y al arte de la época. Pero fue la misma corono española que luego de unos años, expulsó y mató a los misioneros porque iban contra sus procedimientos de colonización. Para muchos conquistadores los aborígenes no tenían alma, y debían ser tratados de esa manera, en cambio, para los jesuitas, sí tenían alma y la cultivaban por medio de las artes.
Pues, estos pueblos libres y después sometidos, dieron origen verdadero a la leyenda de las cataratas, está en ellos la creación y entendimiento místico de esa belleza natural. Resumiendo: Todo empieza para satisfacer a los dioses de la madre tierra, quienes exigen y reclaman para sí, lo más bello y valioso que pueda tener el hombre. Es la única forma de contentarle. Fue así que los guaraníes, una tribu que pobló parte de Sudamérica, debían una vez por año entregar una hermosa doncella a Boi, que merodeaba por el río Iguazú. Pero como en toda mitología siempre surge el héroe, en este caso un joven cacique llamado Tarobá, quien al conocer el destino cruel de la dulce doncella Naipí, decide salvarla para hacerla suya y vivir alejados de todo. Pues no permitiría que semejante aberración sucediera, de esa forma, decide rebelarse ante la autoridad, no sin antes persuadirles que dejasen esa idea equívoca, no lo logra. No descansaría hasta verla libre de su destino y hacerse uno propio entre ellos. Una noche antes del sacrifico Tarobá decide raptarla en su canoa y escaparse por el río, pues ir por el bosque implicaba lleno de peligros. Boi enterado de esa injuria, despertó con gran ira y encorvando su lomo, partió el curso del río formando las cataratas, donde atrapó a los fugitivos. Como venganza, a Tarobá le transformó en los árboles que hoy se ven en la parte superior de las cataratas, y a la cabellera de la bella Naipí en la caída de esas inmensas aguas. Pero para que no vuelvan a unirse, el villano Boi se sumergió en la Garganta del Diablo, desde ahí vigila que los amantes no vuelvan a unirse. Pero como para el amor no hay derrotas, es el mismo sol quien ayuda que estos dos amantes desborden de amor y alegría por medio del arco iris, donde no sólo se aman, sino que trascienden su amor más allá del horizonte.
Las cataratas del Iguazú están ubicadas en la provincia de Misiones, en el Parque Nacional Iguazú, Argentina, y en el Parque Nacional do Iguaçu del estado de Paraná, Brasil; de igual manera están próximas a la frontera entre Paraguay y Argentina. Su nombre viene de la lengua guaraní que quiere decir agua grande. Estas cataratas están formadas por 275 saltos que pueden llegar a 80 metros de altura, los cuales están alimentados por el caudal del río Iguazú. Sin embargo, existe una historia reciente en la que señala que el año 1542, Alvar Núñez Cabeza da Vaca, quien realizaba una travesía desde el océano Atlántico hasta Asunción del Paraguay, divisó las cataratas del río Iguazú. El Parque Nacional Iguazú, fue creado en 1934 con la finalidad de conservar ese Patrimonio Natural de la Humanidad declarada en 1984. Tiene alrededor de 67.620 hectáreas de gran riqueza de biodiversidad biológica en la selva subtropical. El río Iguazú tiene una extensión de 1.320 Km. hasta la desembocadura en el Paraná, 23 Km. después de las cataratas. Está enmarcado por costas bajas, tiene la mayor parte de su recorrido un ancho que va desde los 500 hasta los 1000 metros, luego se dirige hacia el sur, para después retomar hacia el norte, donde forma una gran “U”, que contiene su desembocadura, el abrupto desnivel en el terreno que da lugar a las cataratas de las imponentes caídas de agua.
En esa curca existe una proliferación de escollos, islotes y alargadas islas fragmentan el río en numerosos brazos. El clima de la zona
Leones de Okavango permite una relación armónica entre los bosques de curupay con numerosos pastizales, que cuya combinación se da sólo en Argentina. La flora del bosque está compuesta por más de 90 especies, donde sobresale el palmito y palo rosa, este último puede llegar a alcanzar una altura aproximada de 40 m., que ofrece una exquisita sombra para que crezcan los palmitos, estos son palmeras cuyos troncos terminan en un cogollo comestible. La fauna es diversa y las aves que habitan el lugar son los vencejos de cascada, que desplazan sus alas para atravesar las columnas de agua y se posan en una roca solitaria, donde por lo general están sus nidos. Otra de las aves que se pueden observar, es el Tucan Grande, una de las cinco especies que hay en el Parque, de igual manera está el águila harpía.
Pero, desafortunadamente existen animales en peligro de extinción, tales como el yaguareté, el tapir, el ocelote, el yaguarundí, el oso hormiguero, el tamandúa, las águilas selváticas y el yacaré overo. Las cataratas del Iguazú son una maravilla natural que el hombre debe tener la capacidad para preservarla. En ella existen historias, leyendas y hasta mitos. Sin lugar a dudas es un lugar que merece toda nuestra atención. Muchas personas han visitado, y lo anecdótico es que el Che Guevara vivió en la zona de las Misiones, localidad situada en las cercanías de las cataratas. Quién sabe y tal vez, los dioses místicos ya sabían de su existencia y de su papel en la historia del mundo.
Rafael Romero Arze



Olas Gigantes
http://www.mundocuriososencillo.com/Cosasinexplicables/OlasGigantes.html
Las olas gigantes, también conocidas como olas vagabundas u olas monstruo, son olas relativamente grandes y espontáneas que no se explican por el estado del mar ni por terremotos, y que constituyen una amenaza incluso para los grandes barcos y transatlánticos. En oceanografía, se les define con más precisión como olas superiores al doble de la altura del mayor tercio de las olas en un registro.
Tomadas por legendarias, se las conoce hoy en día como un fenómeno natural de los océanos, no infrecuente, pero muy raramente testimoniado. Los relatos de marineros y los daños infligidos a barcos sugerían su existencia, pero su medición científica fue confirmada positivamente sólo tras el seguimiento de una ola gigante en la plataforma petrolífera Draupner en el Mar del Norte el 1 de enero de 1995. El evento, que infligió daños menores a la plataforma, confirmó la validez de la medida.
Durante el Proyecto MaxWave, los investigadores, mediante datos tomados por satélites de la Agencia Espacial Europea, identificaron un significativo número de señales que podrían ser evidencia de olas gigantes. No obstante, el método que convierte los ecos del radar en medidas de elevación de la superficie sigue en proceso de mejora.
Las olas gigantes han sido citadas en los medios de comunicación como la posible causa de la súbita e inexplicable desaparición de muchos barcos transoceánicos. Aunque podría ser una causa creíble de muchas pérdidas inexplicables no hay hasta ahora evidencias claras, ni tampoco ningún caso donde haya sido la causa confirmada, asimismo, esta afirmación se contradice con los registros de la aseguradora naviera Lloyd's. Uno de los escasos casos en los que existen evidencias de que una ola gigante "podría" haber sido la causa del hundimiento de un buque es la desaparición del carguero MS München, detallado más adelante. En febrero de 2000, un buque inglés de investigación oceanográfica navegando en la zona del Peñón Rockall al oeste de Escocia halló las mayores olas jamás medidas por instrumentos científicos en mar abierto.
Historia de Olas Gigantes
Para las olas producidas por una tormenta en alta mar es común alcanzar los 7 m de altura, bajo condiciones extremas estas olas pueden alcanzar incluso los 15 metros.
No obstante, durante siglos las leyendas marítimas hablaban de la existencia de olas mucho mayores, auténticos monstruos de hasta 30 m de altura (aproximadamente la altura de un edificio de 12 pisos) que podían aparecer sin previo aviso en mitad del océano, contra la corriente y la dirección dominante de las olas, a menudo en perfectas condiciones atmosféricas. Se decía que tales olas eran un muro casi vertical precedido de un seno tan profundo como para llamarlo "un agujero en el mar"; un barco que encontrara una ola de tal magnitud sería improbable que sobreviviera a la tremenda presión de hasta 100 t/m² ejercida por el peso de la rompiente del agua, y seria casi con total seguridad hundido en cuestión de segundos.
Un barco es diseñado habitualmente para resistir presiones producidas por olas de tormenta de hasta 15 m y presiones de alrededor de 15 t/m² (147 kPa) sin daño, incluso algo más (sobre 20 m) si se le permite cierta deformación.
Los científicos negaban tales relatos, asegurando que los modelos matemáticos indicaban que las olas mayores de 15 metros de altura eran eventos tan raros como para producirse "una vez cada 10.000 años". No obstante imágenes de satélite recientes han demostrado que olas de hasta 30 m de altura son mucho más comunes que lo que la teoría de probabilidades predeciría usando la distribución de Rayleigh sobre altura de olas. En adición a esto, las lecturas de presión de las boyas amarradas en el Golfo de México durante el Huracán Katrina también indicaban la presencia de olas de esa altura. De hecho, parecen ocurrir en todos los océanos del mundo muchas veces cada año. Esto ha causado de nuevo el examen de la razón de su existencia, así como la reconsideración de sus implicaciones en el tráfico marítimo.
También se sabe que las olas gigantes ocurren en los grandes lagos, que son casi mares interiores. Quizás la más famosa, de acuerdo con algunas teorías, fue la responsable del hundimiento del barco SS Edmund Fitzgerald en noviembre de 1975 (ver más adelante). No obstante se han sugerido otras causas. El incidente se halla lejos de ser resuelto.
Una ola gigante no es lo mismo que un tsunami. Los tsunamis son olas generadas por desplazamientos de masas que se propagan a gran velocidad y que son más o menos advertibles en alta mar, sólo se vuelven peligrosos conforme se acercan a la orilla y no suponen ningún peligro para la navegación (Los únicos barcos perdidos durante el tsunami de 2004 en Asia se hallaban en puertos). Una ola gigante, por el contrario, es un evento localizado que ocurre generalmente en alta mar.
Causas sugeridas de las Olas Gigantes

El fenómeno de las olas gigantes es todavía objeto de estudio, es, por tanto, demasiado pronto para decir claramente cuales son las causas más comunes o si varían de área en área. La zonas de mayor riesgo parecen aparecer cuando una fuerte corriente corre contra la dirección primaria de las olas; el área cerca del Cabo Agulhas frente al extremo sur de África es una de ellas. No obstante, dado que esta tesis no explica la existencia de todas las olas que han sido detectadas, es probable que existan diferentes causas, con localización variada. Entre las causas sugeridas de las olas gigantes se hallan las siguientes:
• Difracción del foco — Debido, quizás, a la forma de la costa o el fondo marino. Según esta teoría varias series de olas se encuentran en fase. La altura de sus crestas se combina para crear una ola gigante.
• Enfoque por corrientes — Una tormenta fuerza las olas a dirigirse en contra de la corriente. De esto resulta una disminución de la longitud de onda de la ola causando el incremento de la altura de la ola y a las series de olas que la siguen a comprimirse juntas formando una ola gigante.
• Efectos no lineales — Parece ser posible que una ola gigante ocurra por procesos naturales no lineales a partir de pequeñas olas. En tal caso, se teoriza, una ola inusual e inestable puede formarse de modo que 'absorba' energía de otras olas, creciendo hasta formar un enorme muro casi vertical por si misma, antes de volverse inestable y colapsarse poco después. Un modelo simple de esto es la ecuación de una onda conocida como ecuación no lineal de Schrödinger, en la cual una onda normal comienza a 'absorber' energía de las onda anterior y posterior reduciéndola a meras rugosidades en comparación con la principal. Tal monstruo, y el enorme seno que le acompaña antes y después, puede durar sólo unos minutos antes de romperse o reducirse de tamaño. Este modelo es solo válido en aguas profundas, en aguas superficiales se usa un modelo alternativo como la ecuación de Boussinesq.
• Parte normal del espectro de ondas — Las olas gigantes no son tales, sino parte normal del proceso de generación de olas, aunque un extremo poco frecuente.
• Viento — Aunque es improbable que solamente el viento pueda generar una ola gigante, su efecto combinado con otros mecanismos puede proporcionar una explicación al fenómeno de las olas gigantes. Mientras el viento sopla sobre el océano, su energía se transmite a la superficie del mar.
Hay tres categorías de olas gigantes:
• "Muros de agua" viajando hasta 10 km a través del océano
• "Tres Hermanas", grupos de tres olas
• Solitarias olas gigantes, cuadruplicando la altura de las olas de la tormenta y colapsándose tras pocos segundos

Encuentros con Olas Gigantes
• El 10 de octubre de 1903, el Etruria a sólo 4 horas de Nueva York fue embestido por una ola gigante a las 14.30, a la que se le calculó una altura de 15 m. Un pasajero falleció y varios otros resultaron heridos
• En 1933 en el Pacífico Norte, el petrolero "USS Ramapo" tuvo un encuentro con una ola gigante. La tripulación trianguló su altura en 34 metros.
• En 1942 mientras transportaba una tropa estadounidense de 15.000 hombres a 700 millas de Escocia, durante una tormenta, el Queen Mary fue golpeado de lleno en el costado por una ola de 28 m de altura que casi le hizo zozobrar. El "Queen Mary" escoró brevemente unos 50 grados antes de que el barco volviera a su posición normal por sí mismo.
• En 1966, el crucero italiano Michelangelo se dirigía a Nueva York cuando una ola gigante impactó contra su estructura con fuerza suficiente para romper gruesos cristales a 24 m de la superficie matando a un tripulante y a dos pasajeros.
• El Edmund Fitzgerald era un carguero que se hundió súbitamente durante una tormenta el 10 de noviembre de 1975, mientras navegaba en el Lago Superior, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos. El barco su hundió sin signos de alarma en aguas canadienses a unos 15 km de la entrada a la bahía Whitefish Bay. En ese punto la profundidad es de 162 m; y los 29 miembros de la tripulación perecieron. Aunque se atribuyó su hundimiento a otras causas, un barco que se hallaba cerca fue alcanzado casi al mismo tiempo por dos olas gigantes, lo cual parece coincidir con el hundimiento del Edmund Fitzgerald apenas 10 minutos después. Una reconstrucción realizada por el Discovery Channel apuntaba a las olas gigantes como la causa. El accidente está aún sin resolver de forma clara.
• El Wilstar, un petrolero noruego, sufrió daños estructurales por una ola gigante en 1974.
• En octubre de 1977, el petrolero Stolt Surf encontró una ola gigante en un viaje por el Pacífico de Singapur a Portland. El ingeniero tomó fotos de una ola que superaba los 22 m de altura del puente.
• El carguero de 6 años de antigüedad y 37.134 t München desapareció en el mar en 1978. A las 3 del 12 de diciembre envió una señal de socorro desde el medio del Atlántico pero el rescate solo halló unos pocos restos que incluían un bote salvavidas sin lanzar, originalmente situado a unos 20 metros por encima de la superficie, que tenía uno de sus enganches “doblado como si hubiera sido golpeado por una enorme fuerza”. El accidente se atribuyó a un “inusual evento producido por el mal tiempo” aunque se piensa que una gran ola impactó contra el puente dejando al barco sin control y haciéndolo volcar sobre las aguas revueltas que lo inundaron y hundieron con rapidez. Aunque quizás el accidente implicó a más de una ola, este es, hasta ahora, el hundimiento más probable causado por un ola.
• Ola Draupner (Mar del Norte, 1995): primera evidencia científica confirmada
• Queen Elizabeth 2 (Atlántico Norte, 1995), 29 m, durante una tormenta en el Atlántico Norte.El capitán dijo que "surgió de la oscuridad" y, "parecía los acantilados blancos de Dover."
• Bremen y Caledonian Star (misma ola, Atlántico sur, 2001: las ventanas del puente de los dos barcos situadas a 30 m por encima del nivel del mar, quedaron destrozadas y todo el sistema eléctrico y de instrumentación perdido. No existen en esa parte del globo corrientes adversas que pudieran explicar parcialmente semejante ola. El primer oficial del Caledonian Star dijo que era "como una montaña, un muro de agua que venia contra nosotros."
• Una boya equipada con sensores de presión detecto una ola gigante causada por el Huracán Ivan en el Golfo de México, en el 2004. La ola era de 27,7 m de altura y unos 200 m de larga.
• Norwegian Dawn, (Tres olas seguidas, cerca de la costa de Georgia (Estados Unidos de América), el 16 de abril de 2005): "El mar se hallaba totalmente en calma cuando una ola de 21 metros pareció salir del aire... Nuestro capitán, que lleva 20 años en este oficio, dijo que nunca había visto nada igual."
• El 24 de enero de 2009 la boya Augusto González de Linares, situada a 22 millas al norte de Santander (España) registró una ola de 26,13 metros, equivalente a un edificio de 8 plantas de altura, durante un temporal.
También se ha sugerido que este tipo de olas podrían ser las responsables de la pérdida de alguna aeronave, sobre todo helicópteros en misión de rescate.

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