domingo, 29 de enero de 2012

Tarea para todos los grupos

El siguiente material deben imprimirlo y pegarlo en la libreta, recuerden que es muy importante, lo trabajaremos en muchas clases, recuerda copiar y pegar ean word para que no uses demasiadas hojas, es importante reciclar puedes usar hojas de otros trabajos.


La oración es la unidad de expresión en el idioma, compuesta de varias palabras, que contiene en forma completa una idea o concepto lógico, y que tiene en su conjunto un valor independiente del significado de cada una de las palabras que la componen.

Si bien una oración tiene por sí sola una significación plenamente comprensible — y en muchos casos puede constituir el objetivo completo de la expresión — por lo general se unen varias oraciones cuyos contenidos conceptuales tienen una relación directa, y conforman lo que suele denominarse un discurso; en cuanto exponen desarrollos intelectuales, razonamientos, que permiten comunicar significados complejos.

 Estructura de las oraciones.

 En el conjunto de la oración se distinguen diversas partes, que se denominan términos. Primariamente, toda oración se compone de dos términos:

El sujeto — que es el agente que cumple o realiza la acción expresada en el verbo esencial de la oración:
El automóvil estaba pintado de azul.
Artigas y Lavalleja fueron dos grandes caudillos.
Las nubes aparecen en el cielo como copos de algodón.

El predicado — que es todo el resto de la oración, en el cual se predica lo que la oración expresa respecto del sujeto:
El automóvil estaba pintado de azul.
Artigas y Lavalleja fueron dos grandes caudillos.
Las nubes aparecen en el cielo como copos de algodón.

 Existen las denominadas oraciones unimembres, las que se caracterizan porque no poseen sujeto, por ser impersonales, de modo que están integradas solamente por predicado:
Llueve y truena.
No había nadie.
En el campo está anocheciendo.


El sujeto.

El sujeto elíptico es el que no aparece en forma explícita en la oración:
(Nosotros) Fuimos a cenar.
(El perro) Ladró toda la noche.

Si bien el sujeto es un elemento esencial y siempre presente en el sentido de la oración, esto ocurre, y es posible, debido a que en el idioma español el sujeto queda identificado por otros elementos emergentes de la forma asumida por el verbo; lo cual no sucede en otros idiomas, en los cuales expresar el sujeto es ineludible. Pero esa posibilidad de identificar el sujeto mediante la inflexión del verbo conjugado no ocurre siempre; por lo cual la omisión del sujeto, en tales casos, produce anbigüedad en la oración.

El núcleo del sujeto lo constituye el sustantivo principal del mismo; ya que puede estar conformado además por otras varias palabras, que lo califiquen.

El sujeto puede estar conformado por más de un núcleo o sustantivo, cuando todos ellos concurren a la ejecución de la acción del verbo:
Juan y Pedro fueron a la playa.
El Uruguay y el Plata vivían su salvaje primavera.

El complemento del sujeto está constituido precisamente por esas otras palabras que lo integran y lo califican en función de adjetivo:
Una pequeña rosa roja se destacaba en el ojal de su solapa.

La adjetivación del sujeto, puede efectuarse por medio de un adjetivo simple, constituido por una única palabra; o también por un adjetivo estructurado como frase o como oración:

El adjetivo frase, del sujeto, se caracteriza porque carece de verbo y se inicia con la preposición DE:
Una rosa de marcados tonos rojos se destacaba en el ojal de su solapa.

El adjetivo oración, del sujeto, se caracteriza precisamente porque conforma una oración al tener un verbo conjugado, pero que tiene un nivel secundario o subordinado dentro de la oración principal, y cumple la función de adjetivar al sujeto al que califica, iniciándose con el pronombre relativo QUE:
Una rosa, que acababa de comprar, se destacaba en el ojal de su solapa.

El predicado.

El predicado se compone a su vez de varios términos que se distinguen claramente:

El núcleo del predicado lo constituye el verbo esencial de la oración, el que es realizado por el sujeto.

El complemento del predicado está formado por las demás palabras que se agregan al verbo, y que permiten completar la idea que emana de ese verbo conjugado. Hay varios tipos de complementos en el predicado:

El complemento directo — que es aquel elemento de la oración sobre el cual la acción del verbo recae directamente:
Pedro canta un tango.
El león se comió a la gacela.

El reconocimiento de un complemento directo surge con facilidad, al analizar una oración, de examinar cual es la respuesta a una pregunta formulada a partir de ¿Qué ..., o de ¿Qué cosa..., expresa el verbo que hace el sujeto: ¿Qué canta Pedro?

También se reconoce el complemento directo cuando se refiere a sujetos personificados, porque se inicia con la preposición A, y responde a la pregunta ¿A quién...: ¿A quién se comió el león?


El complemento indirecto — que es aquel elemento de la oración sobre el cual la acción del verbo recae indirectamente, recibiendo sus efectos:
Los alumnos juraron fidelidad a la bandera nacional.
Juanito presta atención a los profesores.

El reconocimiento de un complemento indirecto surge de examinar cual es la respuesta a una pregunta formulada a partir de ¿A quién ..., o de ¿Para quién cosa..., el sujeto realiza la acción: ¿A quiénes presta atención Juanito?

El complemento circunstancial — que es aquel elemento de la oración que determina las circunstancias en que el sujeto realiza la acción, en cuanto a tiempo, modo, lugar, cantidad, finalidad, origen, condición, etc. Por lo tanto, en una misma oración pueden acumularse varios complementos circunstanciales, cuando el sentido sea coherente:
Los pasajeros del avión desembarcaron ayer (tiempo), bastante descompuestos (modo) por las turbulencias sufridas (causa), y pasaron por la Aduana (lugar).

El reconocimiento de un complemento circunstancial surge de examinar cual es la respuesta a preguntas del tipo de ¿cuándo..., ¿cómo..., ¿dónde..., ¿por qué..., etc.

El complemento agente — tiene lugar solamente en las oraciones en que el verbo está conjugado en voz pasiva, por lo cual, si bien gramaticalmente ocupa la función de complemento, se trata en sentido lógico del agente ejecutor de la acción principal que expresa la oración, por lo común iniciado con las preposiciones por o de:
El jugador fue entrevistado por el periodista.

Concordancia de sujeto y predicado.

El sujeto y el predicado deben guardar concordancia en cuanto a la persona del sujeto, al género y al número:
Los pasajeros del avión desembarcaron.
La primera pasajera que descendió estaba bastante descompuesta.

Cuando el sujeto está compuesto por más de una persona gramatical, el verbo se conjuga en plural, utilizando la primera persona si está mencionada; de no estarlo, debe concordar con la segunda:
Él, tú y yo, desembarcaremos primero.
Tú y ella desembarcaréis primero.

Cuando el sujeto compuesto por más de una persona gramatical, comprende femenino y masculino, el predicado concuerda con el masculino:
María y Manuel, estaban completamente mojados.

En ciertos casos se admiten discordancias entre sujeto y predicado; es decir, que la concordancia no se realice como primariamente debiera ocurrir:

En el plural de modestia — cuando el sujeto individual trata de disminuir la importancia de su acción — o también eludir su responsabilidad — involucrando a un colectivo:
Ganamos la medalla de honor.
Fuimos el candidato más votado.
Perdimos la huelga.

En el plural mayestático — (de majestad), cuando el sujeto individual se refiere en plural a sí mismo, porque habla en nombre de una institución:
Hemos decidido otorgarle la medalla de honor.

Ordenamiento de los términos de la oración.

El idioma español admite un amplio grado de libertad en cuando a la precedencia en el orden de los términos estructurales de la oración.

No obstante lo cual, en vista de una mejor comprensibilidad de las expresiones, es conveniente estructurar las oraciones siguiendo el orden lógico de precedencia marcado, no solamente por la normalidad de la estructura gramatical, sino asimismo por el proceso de elaboración de la idea a expresar:

1º - sujeto, 2º - verbo, 3º - complemento directo, 4º - complemento indirecto,
5º - complemento circunstancial.

Clases de oraciones.

 Las oraciones se clasifican primariamente en:

Oraciones simples, cuando contiene un único verbo, y por lo tanto expresa solamente una acción verbal.

Oraciones compuestas, que contienen más de un verbo, y por lo tanto expresan más de una acción verbal.

Clases de oraciones simples, por su sentido.

 Las oraciones simples comprenden a su vez las siguientes clases, según su significación o sentido:

Oraciones aseverativas — también denominadas enunciativas, son aquellas en que se contiene una aseveración o se enuncia un contenido destinado a su comunicación.

Las oraciones aseverativas, a su vez, pueden ser:

Afirmativas — cuando la aseveración es una afirmación:
Ese automóvil está pintado de azul.

Negativas — cuando la aseveración es una negación:
Ese automóvil no está disponible.

Oraciones interrogativas — que son aquellas en que se formula una pregunta:
¿Vendrás a cenar con nosotros esta noche?

Oraciones imperativas — que son aquellas en que se contiene una orden o mandato:
Alcánzame la sal

Oraciones desiderativas — que son aquellas en que se expresa un deseo o aspiración, por lo cual el verbo se conjuga en modo subjuntivo:
Quisiera que vengas a cenar con nosotros esta noche

Oraciones dubitativas — que son aquellas en que se enuncia una posibilidad o un hecho de realización incierta:
Quizá llegue a tiempo

Clases de oraciones simples, por la naturaleza de su predicado.

 Dentro del mismo grupo de las oraciones simples, se clasifican las oraciones atendiendo a la naturaleza del predicado, en oraciones atributivas y oraciones predicativas:

Las oraciones atributivas — son las que expresan cualidades atribuidas al sujeto por medio de uno de los verbos atributivos, que son SER y ESTAR; o mediante otros verbos denominados cuasi-atributivos, como PARECER, RESULTAR, etc.

El verbo SER atribuye al sujeto cualidades de carácter permanente, y que resultan inherentes al sujeto; en tanto que el verbo ESTAR atribuye cualidades actuales, que pueden o no permanecer, mejorar o empeorar, y que pueden considerarse adquiridas o transformadas.

Los verbos cuasi-atributivos hacen referencia a cualidades que pueden ser aparentes, temporales, supuestas, o inciertas:
El perro anda triste.
Mi colega se cree más inteligente que yo.
El maestro parece estar alegre hoy.

Las oraciones predicativas — son las que por medio del verbo empleado, expresan acciones realizadas por el sujeto o en las que participa:
La princesa baila un vals.
El escultor talla un bloque de mármol.
El joven anda en bicicleta.

Las oraciones predicativas pueden ser:

Oraciones predicativas activas — en las que es efectivamente
Oraciones activas transitivas — cuando tienen complemento directo, sobre el cual recae la acción.
Oraciones activas intransitivas — cuando la acción del verbo no admite un complemento indirecto.
Oraciones activas reflexivas — cuando la acción del verbo recae sobre el mismo sujeto que la realiza.
Oraciones activas recíprocas — cuando la acción del verbo recae sobre el mismo sujeto que la realiza.

Oraciones predicativas pasivas — en las que no es el sujeto el que realiza la acción o participa en ella, sino el que la recibe o soporta sus consecuencias; las que a su vez se clasifican en:

Oraciones pasivas propias — o propiamente dichas, en las que el verbo principal está conjugado en voz pasiva, y por lo general tienen complemento agente.

Oraciones pasivas impropias — o reflejas, cuando, siendo pasivas, el verbo están conjugado en voz activa:
Se recibe tierra.
Clases de oraciones compuestas.

 Las oraciones compuestas son las que están integradas por dos o más oraciones simples; pero que en su conjunto configuran una unidad de sentido como expresión.

En consecuencia, la mayor parte de las oraciones que se emplean en una exposición de cierta importancia comunicativa, son compuestas. Estas oraciones tienen en su conjunto de componentes un sentido lógico y expresivo coherente; y poseen además una estructura de sintaxis correcta, que se manifiesta en la concordancia gramatical de todos los elementos componentes.

En definitiva, de lo que se trata con toda oración es no solamente de disponer los elementos o términos en una forma gramaticalmente correcta, incluso desde el punto de vista de la concordancia; sino de que la expresión resultante tenga sentido como un contenido lógico sustancial.

Una oración como: “Pedro (sujeto) comía (verbo) árboles (complemento directo) nadando en la montaña (complementos circunstanciales de modo y de lugar)”; es gramaticalmente perfecta, pero carece de sentido lógico.

 Las oraciones compuestas se clasifican en consideración a la clase de función idiomática que cumplen; y a las relaciones y concordancias que introducen en el conjunto de las expresiones que conforman. En base a ello, se distinguen:

Oraciones compuestas coordinadas — que si bien se integran conjuntamente en una oración, tienen un significado por sí solas; por lo que cabe consideralas en un nivel de equivalencia; y de las que se distinguen:

Oraciones copulativas — que simplemente unen sus componentes en una oración resultante, empleando generalmente las conjunciones Y o NI:
El perro del hortelano, no come ni deja comer al amo.

Oraciones distributivas — que establecen en sus varios componentes, opciones alternativas no excluyentes, como las de las conjunciones distributivas:
Ora leía el libro, ora observaba el jardín.

Oraciones disyuntivas — que establecen opciones de carácter incompatible entre los elementos de la oración resultante:
Actúa con responsabilidad, o tendrás que arrepentirte.

Oraciones adversativas — en las que existe una contraposición significativa entre sus componentes; empleando para su unión las conjunciones adversativas:
No le tengo ninguna simpatía, sin embargo lo tolero.

Oraciones compuestas subordinadas — que cumplen una función que conforma una relación dependiente respecto de otros componentes de la oración principal, con carácter de complementos del sujeto, del verbo o del predicado; y de las que se distinguen:

Oraciones temporales — que expresan una circunstancia de ubicación en el tiempo a otros elementos de la oración principal; a la que se vinculan por conjunciones como cuando, después, antes, mientras, siempre, nunca, apenas, en cuanto, etc.:
Nos fuimos para casa, antes de que comenzara a llover.

Oraciones locales — que expresan una circunstancia de ubicación de lugar a otros elementos de la oración principal; a la que se vinculan por conjunciones como donde, hasta, etc.:
Lo llevaré hasta la próxima ciudad.

Oraciones modales — que expresan una circunstancia de modo en cuanto a otros elementos de la oración principal; a la que se vinculan por conjunciones como de modo que, al igual que, tal cual, como si, etc.:
Gritó toda la noche, como si lo estuvieran matando.

Oraciones comparativas — que efectúan entre la parte principal de la oración y los elementos de la subordinada, comparaciones de igualdad, superioridad o inferioridad, vinculándose con igual que, mejor que, mayor que, peor que, tal como, más de lo que etc.

Oraciones consecutivas — que expresan en la subordinada, una consecuencia de lo expresado en la oración principal, mediante nexos como que, tal que, por tanto que, etc.

Oraciones condicionales — que determinan que el enunciado de la oración principal aparezca dependiendo de un factor incierto o posible, enunciado por la subordinada; utilizando normalmente la conjunción si:
Mañana iré a visitarte, si no llueve.

Oraciones causales — que expresan una relación de causa a efecto entre los elementos de la oración principal y la subordinada; empleando como nexos porque, por, por cuanto etc.:
Dejé de saludarlo, porque me ofendió.

Oraciones finales — que expresan una relación de finalidad entre los elementos de la oración principal y la subordinada; empleando como nexos para, para que, con el fin de que, etc:    Le hice un regalo, para que se reconciliara conmigo.

Oraciones concesivas — que enuncian un factor de dificultad o de habilitación para que pueda cumplirse lo que expresa la oración principal; mediante nexos como aunque, no obstante, a pesar de, mal que, por más que etc.
Pude llegar a tiempo, a pesar de que perdí el ómnibus.
No subo a un avión ni aunque me aten.
Oraciones compuestas inordinadas — que cumplen respecto de la oración principal las funciones gramaticales propias de los sustantivos o los adjetivos:

Oraciones sustantivas — cumplen la función de sustantivo y sujeto:
Quien haya dicho eso, es un mentiroso.

Oraciones adjetivas — que son oraciones subordinadas dentro de una principal, que cumplen la función de adjetivar a un sustantivo:
Perro que ladra, no muerde.

Oraciones compuestas yuxtapuestas — que constituyen oraciones absolutamente independientes, pero que adquieren un sentido completo o diverso, cuando se colocan a continuación una de otra, en la misma oración, sin que ninguna de ellas sea principal o subordinada:
Anochece con cielo despejado; mañana no lloverá.

 
CLASIFICACIÓN
 DE
ORACIONES


Coordinación

adversativas
pero, mas, sino, empero, aunque, antes bien, sin embargo, no obstante,

Oraciones coordinadas causales.
Marcan una relación de causa y efecto.

copulativas.
y, e, para las oraciones afirmativas; ni, que, para las negativas:

distributivas.
estos…aquéllos, unos…otros, cual…cual, quién…quién, ora…ora, bien…bien, ya…ya:

disyuntivas
o, u,
Las oraciones subordinadas
 Pueden ser de tres clases: preposiciones, conjunciones subordinantes o pronombres.


subordinadas sustantivas



a) Sujeto. Su nexo principal es la conjunción subordinante que.
"El que tenga las llaves, que abra la puerta."
b) Objeto directo. Se introduce con las conjunciones subordinantes que, si, cuándo, dónde, cómo:
"Me preguntó que si lo seguía amando."
"No recuerdo dónde dejé las llaves."
c) Objeto indirecto. Sus nexos más frecuentes son a y para, acompañados de un artículo y la conjunción subordinante que.
"El pastel es para los que pasaron el examen
d) Predicado nominal. Acompañan a los verbos ser y estar, y se introducen con un artículo más la conjunción subordinante que.
Quienes me contrataron son los hermanos del dueño."
e) Complemento de sustantivo, adjetivo o adverbio. Se enlazan con la preposición de más la conjunción subordinante que, quienes.
"Estaba seguro de que te habías ido del país." (De sustantivo.)
"La maestra estaba harta de que no le prestaran atención." (De adjetivo.)
"Volvería al lado de quienes la estimaban." (De adverbio.)
2. Oraciones subordinadas adjetivas
Su tarea es la de modificar directamente a un núcleo del sustantivo. Los nexos principales de dichas oraciones son: como, cuando, donde cuanto, cuyo, que, cual, quien, cuales, cuyos.
Se clasifican, al igual que los adjetivos, en
a) específicas o determinativas y en b) explicativas o incidentales.
a) Las oraciones especificativas o determinativas modifican el sentido del antecedente restringiéndolo y formando parte indispensable dentro de la oración. Se enlazan directamente con el núcleo al que modifican:
"Todos los alumnos que pasaron de año volverán a sus casas."
"La iglesia que está en el centro de la ciudad es la más grande."
b) Las oraciones explicativas o incidentales manifiestan una cualidad o circunstancia del antecedente. Se caracterizan porque, al suprimirse de la oración principal, no alteran su significado; se enlazan por medio de comas:
"El profesor Ricardo, que vive por mi casa, da clases de español."
("El profesor Ricardo da clases de español".)
3. Oraciones subordinadas adverbiales
Sustituyen a un adverbio de la oración principal. Se pueden distribuir en dos grupos:
 a) Las de carácter circunstancial, que expresan lugar, tiempo y modo, modificando al verbo de la oración principal.
b) Las que denotan intensidad o causalidad: comparativas, consecutivas, concesivas, causales y condicionales. Este tipo de preposiciones suele modificar toda la oración principal.
a) Oraciones subordinadas adverbiales de circunstancia.
De lugar: se enlazan con la conjunción subordinante donde, e indican el lugar en el que se realiza la acción:
"El museo de antropología es donde yo trabajo."
De tiempo: se enlazan con los nexos cuando, después de que, tan pronto como, en tanto que y entre tanto que; indican el tiempo en que se realiza la acción principal:
El año pasado fue cuando la conocí."
De modo: se enlazan a la oración principal mediante los siguientes nexos: como, conforme, según, cual, como si, indican la manera como se realiza la acción verbal:
"Se vendieron los periódicos como pan caliente."
b) Oraciones subordinadas adverbiales de intensidad o causalidad.
Comparativas. En las que se enuncian relaciones de comparación entre dos conceptos ya sea de igualdad, superioridad o inferioridad, y que a su vez se clasifican en comparativas de modo, cualidad o cantidad.
"Elena es tan bonita como Susana."
"Raúl es más inteligente que Luis."
"Miguel es menos estricto que Gabriel."
Consecutivas. Se enlazan con frases como luego, así que, por consiguiente, de modo que, por lo tanto, tanto que. Manifiestan el resultado o la consecuencia de lo dicho por la oración regente.
"Comió tanto que se enfermo del estómago."
Concesivas. Expresan la dificultad para realizar lo esperado en la oración principal. Los nexos principales son así, aunque, aun cuando, por más que.
"Aunque estudio toda la noche, no pasó el examen."
Finales. Indican la finalidad perseguida por la oración principal. Se enlazan por medio de los nexos  a fin de que, para que.
"Escribí una carta para que la leyeran todos."


Oraciones
yuxtapuestas

Son las que constituyen oraciones absolutamente independientes, pero que adquieren un sentido completo o diverso, cuando se colocan a continuación una de otra, en la misma oración, sin que ninguna de ellas sea principal o subordinada:
Anochece
con cielo despejado; mañana no lloverá.